99
1 share, 99 points

Tardó en llegar, pero llegó. Leo convirtió su tanto número 700 en su carrera profesional, una cifra al alcance de pocos en la historia y se acerca a la mítica cifra de mil goles de Pele. Con todas las polémicas incluidas.

Con esta cifra, al astro se acerca los máximos artilleros históricos, con vistas a que podrá alcanzarlos en poco tiempo, teniendo en cuento el nivel de rendimiento que muestra cada temporada y los años del jugador. 

Messi entra en el selecto club de Josef Bican, Romario, Pelé, Puskas, Muller o el mismo Cristiano Ronaldo, que lo aventajan en un máximo de 105 goles que obsttenta Bican. Además, de este ranking el único que puede competirle con esta cifra es Cristiano Ronaldo, de edad similar y mismo promedio de goles que Messi. 

A lo Panenka para convertir el 700

El partido empezó bien para los de Setién que se encontraron con un gol en el minuto 10 de partido, en el que Diego Costa se metió un gol en propia. Sin embargo, poco les duraría la alegría, ya que Saúl haría el empate a los 18 minutos. 

A los 49, llegaba la oportunidad de Messi de hacer su gol histórico. Un penal, que convertiría de la manera más épica. De panenka, para engañar por completo a Oblak, que se tiró al lado contrario, mientras observaba como un mero espectador, la entrada a cámara lenta de la pelota en el arco. Un sutil toque de Leo que picaba la pelota dede abajo para que entrará con elegancia. Como lo hacen los grandes en sus momentos históricos. Lo hizo Zidane en su despedida del fútbol. Lo hizo Leo en su gol 700. 

Una victoria agridulce

El gol que ponía por delante al Barsa, solo sirvió a la postre, para llevarse un punto. Saúl volvió a arruinar la fiesta culé con un gol en el 61 que empataba el partido y que descontaba otros dos puntos al Barsa, que con tres empates consecutivos, y se alejan cada vez más de Real Madrid que ahora mismo lidera la tabla de La Liga con un punto de ventaja y un partido menos en su haber. Hoy si ganan pueden sacarle 4 puntos a un Barsa que no parece querer ganar la Liga. 

El equipo de Setién no consigue encontrar el juego que todos buscaban tras la marcha de Valverde y cada vez suma más problemas sin solución aparente. 

El último, el ataque. Grizmann salió solo 4 minutos al final del partido después de estar 30 minutos calentando. Esto sumado a los rumores de la mala relación entre Messi y Eder Sarabia, no hacen más que acrecentar los comentarios que el vestuario del Barsa no esta bien. Y eso, se refleja en el cancha.  


Like it? Share with your friends!

99
1 share, 99 points